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El rol del profesor
Ser profesor de diseño a distancia no es fácil, se requieren competencias específicas asociadas a formatos novedosos de diseño instruccional y enseñanza.
Tradicionalmente la educación del diseño se basa en el paradigma de aprender haciendo, combinando el desarrollo de habilidades prácticas y conocimientos teóricos con su validación y exploración a través de la práctica de los estudiantes.
Así, el aprendizaje se da en el desarrollo de proyectos de diseño, en los cuales los estudiantes deben trabajar, casi siempre, en grupo, e interactuar colaborativamente guiados por el profesor a cargo, compartiendo un mismo espacio y presencia simultánea. Lo anterior establece un modelo dinámico e interactivo donde la formación profesional depende de la enseñanza tutoreada y el aprendizaje se basa en la interacción simultánea entre estudiante-profesor, estudiante-estudiantes y estudiante-recursos de aprendizaje. Por otra parte, esta interacción está mediada por las representaciones visuales de diseño, modelos, dibujos o bocetos que dan forma a la idea de diseño y que representan la evolución del pensamiento de los estudiantes.

“En un taller de diseño, el conocimiento es producido, no diseminado. Este es un punto sutil, pero crítico y fundamental sobre la educación en diseño: En un taller de diseño, el profesor no tiene el conocimiento, y su rol no es entregar el conocimiento a los estudiantes. En su lugar, el estudiante desarrolla el conocimiento a través diversas formas de indagación, acción, reflexión y conversación, todas ellas destinadas a ayudarles a contemplar un problema de una manera nueva”
(Kolko, 2017)
Al finalizar su formación, el estudiante deberá comprender el conocimiento teórico y abstracto (las teorías, la historia y la cultura del diseño) y demostrar el dominio de las habilidades prácticas, las herramientas y los hábitos mentales necesarios para la práctica del diseño realizada.
Por otra parte, se espera que el docente sea capaz de “dominar estrategias para gestionar y monitorear el aprendizaje de los alumnos, retroalimentar su desempeño, estimular la motivación y cohesión grupal, promover emociones facilitadoras y fomentar procesos autorregulatorios y metacognitivos en los alumnos" por medio de interacciones mediadas a través de tecnologías digitales. En el caso particular de los profesores de diseño, estos son —generalmente— diseñadores experimentados y con trayectoria profesional, pero rara vez son educadores expertos, situación que complica aún más la puesta en marcha de cursos de diseño a distancia.
Enseñar con tecnología digital es una tarea compleja y poco estructurada. Presenta desafíos, como mantenerse actualizado respecto a los avances tecnológicos —cada vez más rápidos—, comprender las ventajas y limitaciones de cada tecnología disponible, superar barreras institucionales para su incorporación, poder adaptar las tecnologías al contexto de un curso o materia y utilizarlas creativamente para fomentar la interacción y colaboración en todas sus dimensiones.
