// saber

Experiencia de aprendizaje centrada en el estudiante

Modelo de diseño hacia atrás

Cada vez que iniciamos un proceso de enseñanza-aprendizaje, sin siquiera darnos cuenta, diseñamos esa experiencia en función de la “presencia” que queremos tener en ella y sobre la cual creamos las oportunidades de interacción con los estudiantes. Esta interacción es fundamental para asegurar el éxito y debe considerar tanto la interrelación entre el docente y los estudiantes como la interacción de los estudiantes entre sí. De esta manera, el estudiante adopta un rol protagónico y único dentro de su aprendizaje, fortaleciendo su compromiso y motivación. El involucramiento de los alumnos influye fuertemente en las tasas de retención en los cursos online.  

En el caso de la educación de diseño online, la presencia del profesor se crea a través del diseño del curso y la retroalimentación. Esta planificación considera crear interacciones esenciales con los alumnos que influyen positivamente en su motivación, participación, compromiso, y actitudes hacia el aprendizaje. Además, deben considerarse las interacciones de los estudiantes entre sí, creando espacios de discusión y retroalimentación entre pares.  

El modelo que presentamos en esta guía sigue los lineamientos del enfoque diseño hacia atrás. Este enfoque construye el curso desde las necesidades de los estudiantes y permite planificar experiencias de aprendizaje más coherentes, transparentes e intencionadas. Para comenzar se recomienda que te hagas la pregunta: ¿Qué podrán hacer los estudiantes al final del curso? Responder esta pregunta te permite definir claramente las expectativas y los resultados que esperas de tus estudiantes. El diseño de tu curso debiese preparar a los alumnos para demostrar su aprendizaje y cumplir con los resultados esperados.

El diseño hacia atrás establece tres etapas fundamentales

1. Identificar los resultados esperados

Los cuales podemos definir respondiendo las siguientes preguntas: ¿Qué deberían oír, leer, ver, explorar o encontrar los estudiantes, ¿Qué conocimientos y habilidades deberían dominar los estudiantes?, ¿Cuáles son las grandes ideas y los entendimientos importantes que los estudiantes deben conservar?

2. Determinar la evidencia aceptable

Definir las evaluaciones y tareas de desempeño con las cuales los estudiantes podrán demostrar su aprendizaje y el cumplimiento de los resultados esperados.

3. Planificar experiencias de aprendizaje e instrucción

Determinar las estrategias de instrucción y actividades de aprendizaje, dando respuesta a las siguientes preguntas: ¿Qué conocimientos habilitantes (hechos, conceptos, principios) y habilidades (procesos, procedimientos, estrategias) necesitarán los estudiantes para desempeñarse eficazmente y lograr los resultados deseados?, ¿Qué actividades equiparán a los estudiantes con los conocimientos y habilidades necesarios?, ¿Qué será necesario enseñar y entrenar, y cuál es la mejor manera de enseñarlo, a la luz de los objetivos de desempeño?, ¿Qué materiales y recursos son los más adecuados para lograr estos objetivos?

Diseño de cursos centrado en el estudiante.
1.) Objetivo de aprendizaje: ¿Qué podrán hacer los estudiantes al final del curso?
2.) Objetivo de aprendizaje: ¿Qué podrán hacer los estudiantes al final de la lección?
3.) Evaluación: ¿Cómo sabremos si los estudiantes están progresando?
4.) Actividad de aprendizaje: ¿Qué necesitan practicar los estudiantes para progresar?
5.) Contenido: ¿Qué necesitan los estudiantes del instructor para progresar?