// saber
Experiencia de aprendizaje centrada en el estudiante
Modelo de diseño hacia atrás (Standford University)
Cada vez que iniciamos un proceso de enseñanza-aprendizaje, sin siquiera darnos cuenta, diseñamos esa experiencia en función de la “presencia” que queremos tener en ella y sobre la cual creamos las oportunidades de interacción con los estudiantes. Esta interacción es fundamental para asegurar el éxito y debe considerar tanto la interrelación entre el docente y los estudiantes como la interacción de los estudiantes entre sí. De esta manera, el estudiante adopta un rol protagónico y único dentro de su aprendizaje, fortaleciendo su compromiso y motivación. El involucramiento de los alumnos influye fuertemente en las tasas de retención en los cursos online.
En el caso de la educación de diseño online, la presencia del profesor se crea a través del diseño del curso y la retroalimentación. Esta planificación considera crear interacciones esenciales con los alumnos que influyen positivamente en su motivación, participación, compromiso, y actitudes hacia el aprendizaje. Además, deben considerarse las interacciones de los estudiantes entre sí, creando espacios de discusión y retroalimentación entre pares.
El modelo que presentamos en esta guía sigue los lineamientos del enfoque diseño hacia atrás. Este enfoque construye el curso desde las necesidades de los estudiantes y permite planificar experiencias de aprendizaje más coherentes, transparentes e intencionadas. Para comenzar se recomienda que te hagas la pregunta: ¿Qué podrán hacer los estudiantes al final del curso? Responder esta pregunta te permite definir claramente las expectativas y los resultados que esperas de tus estudiantes. El diseño de tu curso debiese preparar a los alumnos para demostrar su aprendizaje y cumplir con los resultados esperados.

Fuente: Elaboración propia en base a Teacher-centered vs. Student-centered course design Stanford Teaching Commons.
